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EL FERRERET
- El ferreret no fue descrito hasta 1981, aunque se conocía
com fósil desde 1978 cuando se encontró en la Cova
de Muleta, de donde deriva su nombre científico, Alytes muletensis.
- Mallorca es el único lugar del mundo donde vive
el ferreret, lo que constituye un endemismo, al igual que los canguros
son endémicos de Australia. Evolucionó durante miles de
años en condiciones de insularidad, sin depredadores. La llegada
del honbre a las islas y la fauna que introdujo alteraron profundamente
las condiciones de vida de este fósil viviente.
- El ferreret sólo se encuentra en unas pocas localidades
de la Serra de Tramuntana, que representan ecosistemas peculiares. El
ferreret desapareció de casi toda Mallorca, pero algunas han
conseguido sobrevivir en la Serra. Los payeses conocían al ferreret
siglos antes que los científicos.
- La denominación de ferreret forma parte del rico
patrimonio cultural de la Serra de Tramuntana y su origen se encuentra
en la similitud entre el canto, monótono y repetitivo, de este
anfibio y los golpes del martillo sobre el yunque del herrero (ferrer
en mallorquin).
- El ferreret habita los congostos de los torrentes de la Serre, un
habitat inaccesible para sus numerosos enemigos. Los ferrerets están
adaptados, ya que pueden escalar las paredes verticales y se refugian
en las grietas y agugeros de las rocas. Tales adaptaciones les han permitido
colonizar tambieán algunos depósitos de agua artificiales
que el hombre ha construido en la Serra (bebedores de ganado, cisternas,
etc.).
- Como todos los anfibios, el ferreret necesita vivir
cerca del agua para completar su ciclo. Inicia su actividad tras un
corto letargo invernal. En la primavera y el verano se aparea y el macho
se encarga de los huevos, que lleva entre las patas, enrollados con
un cordón, de 15 a 20 días. Después, las larvas
(de 5 mm.) empiezan a moverse fuertemente dentro del huevo. Entonces
el macho se mete en el agua, donde los huevos eclosionan y las larvas
empiezan a nadar. El crecimiento de las larvas requiere algunos meses,
o incluso más de un año, según las condiciones.
Despues sufren la metamorfosis y se convierten en copias
en miniatura de sus padres.
- Los adultos se alimentan de pequeños insectos,
gusanos y otros animalitos que viven bajo las piedras o en las grietas.
Las larvas tienen varias filas de dientes como sierras con las cuales
raspan las algas sobre las piedras. También aprovechan todos
los restos animales y vegetales que caen a los charcos formados por
el agua de lluvia.
- Los enemigos habituales del ferreret son algunos depredadores
introducidos por el hombre. Además, la culebra viperina es una
gran depredadora de anfibios, y las ranas, si alcanzan gran talla, también
pueden comer pequeños ferrerets. Es probable que la comadreja,
cuya dieta es muy compleja, los coma ocasionalmente.
La falta de agua, sea por causas naturales o alteraciones de los torrentes
(construcción de presas o canalizaciones) afecta directamente
a las poblaciones de ferrerets y disminuye los efectivos. 
El ferreret no puede vivir en los torrentes sucios o contaminados.
El ambiente debe estar tranquilo. Si el agua se remueve continuamente,
se arrancan plantas o se deja suciedad, el ferreret es la víctima
directa.
Todos estos factores han llevado al ferreret a ser el anfibio más
escaso de Europa, y a estar considerado en peligro de extinción.
- Desde el año 1991 el ferreret es objeto de un
plan de recuperación, promovido por el Govern Balear, para asegurar
la supervivencia de la especie e incrementar su número. Seis
centros zoológicos, en distintos paises de Europa, crían
ferrerets en cautividad para su liberación en la Serra, La Unión
Europea, a través del programa LIFE, da soporte financiero al
Plan.
El ferreret está considerado como una de las especies más
amenazadas de Europa. Por ello, las distintas administraciones le dedican
grandes esfuerzos de conservación. No obstante, es necesaria
la contrbución de todos para ayudar a proteger y conservar el
entorno del ferreret y de tantas otras especies de la Serra de Tramuntana.
De esta forma, el canto delicado del más viejo de los habitantes
de la Serra seguirá escuchándose durante siglos en Mallorca. |